¿Sin dolor no hay beneficio?

¿Sin dolor no hay beneficio?

Te voy a pedir algo que eres capaz de hacer: Detente por unos instantes, cierra tus ojos y contempla durante 15 segundos tu vida desde una perspectiva ligeramente distinta, simulando que eres otra persona que está observándote. No sé si fuiste capaz de comprobar que siempre has estado cambiando.

Desde que naciste y fuiste un bebé empezó todo. Pasaron los años, creciste varios centímetros, subiste varios kilos de peso y te convertiste en un niño. Más tarde fuiste un adolescente, y después un adulto, y si en este momento tuvieras una foto de tus primeros años de existencia, comprobarás el hecho, de que cambias constantemente.

Ya no te gusta lo mismo que te gustaba en tu infancia. Tal vez la ropa que eliges, es muy diferente a la que elegías hace 6 años; tal vez tu círculo social ha cambiado un poco, y eso significa que tu mentalidad e intereses también lo hicieron. No te voy a decir que el cambio se da de forma sencilla y rápida, porque lo acabas de comprobar. Si lo reflexionas más a fondo, el cambio no es algo que requiera mucho tiempo, ocurre en un instante. Cuando una persona como tú, descubre como hacerlo, adquiere herramientas para replicarlo en cualquier área de la vida.

Por otro lado, en años recientes la computadora y la inteligencia artificial han llamado la atención de muchas personas que están dentro del campo de las ciencias y del desarrollo humano, ya que aunque una computadora no se puede comparar con el poder y complejidad de tu cerebro.

La siguiente analogía nos puede servir para ejemplificar que tus pensamientos equivaldrían al sofwate de la computadora, y ninguna cantidad de fuerza de voluntad, deseos, plegarias o mandas actualizará el software si está averiado. Tampoco servirá el que te enojes y digas que la computadora no sirve, tampoco funcionará que responsabilices a un ser superior pues si lo notas, no es el hardware el que está dañado; es el software.

Lo que necesitas hacer es sumar las actualizaciones necesarias y los programas necesarios para que tenga el rendimiento que requieres, y para hacerlo tienes dos opciones: te echas un clavado al instructivo de la máquina, aprendes programación y lo haces tú mismo; o la llevas con alguien con mucha experiencia que puedes hacerlo más rápido y mejor que tú.

Por último, sabemos que estamos en la era de la información, por lo que te pido que no solo te quedes con la teoría que aquí te brindo. Las técnicas y herramientas que te comparto, son para personas que buscan evidencias y resultados y en este campo, lo que marca la diferencia es lo que haces y la actitud con la que lo haces, de modo que cuando sigas los ejercicios que te proporciono, hazlo deliberada, conscienzuda y atentamente.

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