La evolución de la mente

La evolución de la mente

¿Puedes imaginar como era la vida de las primeras personas que habitaron la tierra?

Como seguramente lo imaginas, estaba llena de peligros constantes, de emociones negativas muy intensas, peleas con las demás personas por comida o por territorio, días sin comer y un constante estado de alerta.

 

No conocían la vergüenza, no había ninguna religión, no sabían que era la fidelidad o la lealtad, y mucho menos conocían de códigos de convivencia, moral u obligaciones.

Actuaron siempre que el impulso estuvo presente.

Tal vez aún no te das cuenta, pero todas las situaciones que vivieron lograron que se comenzara a desarrollar la parte consciente de la mente.

Todo significó una mayor responsabilidad y empatía hacia los demás, así como hacia ellos mismos, comenzaron a manejar todo lo que era involuntario, se hicieron conscientes de sus emociones.

Como resultado de esta mayor conciencia, se desarrollaron dos comportamientos que colaboraron con la propagación de nuestra especie: luchar o huir, pues pesar de toda la evolución que hubo en la mente del ser humano, el mecanismo luchar o huir seguía estando en la mente inconsciente, y se activaba cuando estaban ante un peligro inminente.

Aunque no lo creas, este mecanismo se ha mantenido constante hasta la actualidad, solo que se ha vuelto más difícil actuar instintivamente de manera automática ya que la conciencia se ha expandido.

Ahora bien, diariamente recibes millones de pedazos de información en tu cerebro mientras interactúas con la realidad objetiva, a través de cuatro fuentes:

El primero es el entorno externo, que se encarga de enviarte unidades de mensajes que te muestran y te hacen interactuar con el clima, las noticias, las redes sociales, la convivencia con tu familia y cualquier otra cosa que haya en tu entorno cotidiano.

La segunda fuente es tu cuerpo. Él te envía unidades de información mediante tus movimientos, el hambre, la saciedad, la sed, tu actividad digestiva, tu respiración, las sensaciones de opresión o alivio, y cualquier otro aspecto similar.

La tercera fuente es la mente consciente, que maneja tu lógica, tu razón, tu objetividad, tu capacidad de discernir, de argumentar, de aprender, de trabajar y de tomar decisiones y todos los factores influyentes que te afectan conscientemente.

La cuarta es probablemente la fuente más influyente y es tu mente inconsciente, que recibe y retiene, sin evaluar, todas las unidades de información que recibes de tus preferencias religiosas y sociales, tus juicios, tus valores y todos los conflictos o acuerdos que entran tu conciencia

A través del desarrollo evolutivo, adquiriste la capacidad de lidiar con estas unidades de información sin activar el mecanismo de querer luchar o huir.

Y mientras más se desarrollo la parte consciente, fuiste reemplazando el comportamiento de kuchar o huir, por el de que fue reemplazado por el mecanismo de alejamiento del dolor o acercamiento al placer.

 

Dicho mecanismo te hace reaccionar con confianza, tranquilidad y felicidad que se traduce en placer; o miedo, culpa, enojo, tristeza y ansiedad que se traduce en dolor.


Tal vez no has imaginado, todavía, todos y cada uno de los eventos o circunstancias de tu vida que puedes manejar a la perfección, sintiendo sensaciones muy placenteras porque para ti no representan ninguna amenaza.

Caso contrario, en cuanto estás por vivir algo nuevo podrías experimentar sensaciones desagradables, tendrías reacciones psicológicas y fisiológicas que te son desagradables.

Estas reacciones representan una amenaza para tu cerebro y tu cuerpo, y las emociones resultantes te traen dolor.

¿No es bueno saber que todo lo que haces es para cubrir cualquiera de las dos opciones que acabo de mencionar?

Te invito a corroborarlo inmediatamente: Tómate 10 segundos para pensar en lo peor que has hecho en tu vida…..Bien.

Ahora toma otros 10 segundos para darte cuenta de si lo que querías conseguir era alejarte del dolor o conseguir placer… Perfecto.

Me gustaría comentarte que independientemente de los juicios o conclusiones que aparezcan después de notarlo, es un hecho que lo hiciste para satisfacer la necesidad de conseguir placer, o evitar el dolor.

Y me pregunto, qué pasa cuando tu reconoces que así es, que así funcionas y como consecuencia te vuelves más flexible, seguramente durante los días, semanas, meses y años que siguen, podrás notar que sientes más amor y empatía hacia ti y hacia tu entorno, tus relaciones mejoran, ahora es más fácil superar los eventos desagradables y entender a los demás, tal vez, prefieres ampliar tu panorama con respecto a como actúas, estas en armonía interior y te sientes en equilibrio.

Mientras te apropias de estas nuevas ideas, puedes comenzar a verlo a gran escala.

Todos los inventos y avances tecnológicos que existen hoy en día, fueron motivados por la intención de alguien que anhelaba tener una vida más cómoda o más placentera haciendo todo más fácil.

No es que en Humanoalfa hayamos descubierto el hilo negro, estoy hablándote de las reacciones instintivas que surgen de tu programación mental más básica, y es la misma que hace que respires, camines, hables o parpadees inconscientemente.

 

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